Vuelta al mundo real. Abro los ojos. Entre los huecos de la persiana se cuelan traviesos unos rayos de sol; uno llega hasta la esquina de la cama. Extiendo la mano y jugueteo con él entre mis dedos. Me doy la vuelta y palpo. Sabía que no ibas a estar aquí, pero siempre queda esa esperanza tonta [...]

