Sin palabras. Más de dos meses sin palabras. Si eres lector mío (irremediablemente con tendencias masoquistas o padecimiento de aburrimiento crónico) ya te habrás percatado de mi indefinido mutis. Mi silencio iba a ser breve pero, justo con el grito arañándome la garganta, mi voz interior se volvió un susurro y mis ideas se entrelazaron en una maraña [...]
Archive for the ‘Paranoias’ Category
Sin Palabras
Posted: 10th septiembre 2010 by Ales in ParanoiasTags: mutis, mutismo, palabras, silencio, sin palabras
Una Colección Inusual
Posted: 14th mayo 2010 by Ales in ParanoiasTags: caja, coleccion, coleccionar
Son muchas las personas que coleccionan monedas, sellos, minerales o miniaturas de lo que sea, y hasta las hay afortunadas que pueden coleccionar coches o cuadros de incalculable valor. Yo voy a ser más original. Voy a comenzar una colección inusual. Cogeré una caja de cartón y meteré en él todo lo que deseo y no puedo [...]
Peluche Olvidado
Posted: 9th mayo 2010 by Ales in Historias, Melancolías, ParanoiasTags: abandonado, muñeco, olvidado, peluche
Me pregunto si te acuerdas todavía de mí. Aún sigo en tu habitación, en una esquina de la estantería, junto a libros que ya no lees. Me dejaste aquí ya hace varios días, cuando entró en tu vida esa cursi muñeca con frases tontas instaladas. ¿No valen de nada los tres años que hemos pasado [...]
La Bailarina de la Caja de Música
Posted: 9th mayo 2010 by Ales in Historias, ParanoiasTags: bailarina, ballet, caja de musica, caja musical, danza clasica
Todos los días aquí encerrada, cien por cien entregada a mi estricto entrenamiento. No se me permite dudar ni quejarme, ni sentir ni padecer, pues fui creada expresamente para esto. Para mí no existen ni los horarios ni los descansos, sólo el esfuerzo y la concentración. Toda mi misión en este mundo se resume en preparar minuciosamente [...]
Podría abrir un agujero redondo en la pared. Me asomaría por mi nueva ventana y vería las calles y los edificios derretirse hasta convertirse en agua, los coches en delfines y las farolas en gaviotas. Podría dormirme mecida por el vaivén de las olas y tener por despertador los graznidos de una gaviota. Podría visitar costas paradisíacas [...]

